Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Entrevistamos a Iván Repila" · Andrea Soler (Mone Monkey) -
  2. 19 de Octubre de 2012
  1. Una comedia canalla, de
  2. Iván Repila

«La mitad de los personajes, o incluso el 80% de ellos, están inspirando en gente real. Eso ha hecho que me haya ganado alguna bronca y algunos abrazos. Pero eso está bien porque significa que se lo han leído.»
· · ·

“Una comedia canalla” de Iván Repila es una novela que demuestra que el estilo coloquial no va reñido con lo brillante. De hecho, si se contase de otra manera, perdería la esencia. Cada página rezuma la esencia de Tarantino, “El Padrino”, “Trainspotting” y el sistema de “Crash” para juntar historias. Entrevistamos al autor de la novela, que demuestra que se puede publicar siendo joven, desconocido, español y sin tener enchufes en el mundillo. 

Cuéntanos un poco como fue el proceso de publicación.

Acabé el manuscrito de mi primera obra, y tras mandarlo a gente de mi entorno para que lo valoraran y criticaran lo mandé a las editoriales. El proceso es caro porque cada envío pueden ser 7 euros. Así que hice una lista de las editoriales que podían ser receptivas, y lo mandé a unas 40. Mientras me llegaban las habituales cartas de rechazo empecé con “Una comedia canalla”. En 8 meses la tuve acabada, y repetí el proceso. A la semana me llamaron de Libros del Silencio diciendo que podrían estar interesados en publicarla.

¿Cómo reaccionaste?

El hombre que me llamaba era muy serio, y me dijo que llevaba 90 páginas y se planteaba publicarlo. Yo intenté parecer serio y tranquilo pero en realidad estaba teniendo orgasmos simultáneos de la emoción. Me dijo que en un par de días la terminaría y me llamaría. Fueron días caóticos, abrazando a mi mujer, zarandeando al perro y preguntándole que iba a pasar. El perro no hablaba, estaba tenso. A los días el editor llamó y me dijo que sí, si me parecía bien cambiar el título y valorar introducir algunas correcciones más. Yo le dije que por supuestísimo, que como si quería llamarlo la Biblia II.

¿Crees que es difícil publicar en España?

Sí. De hecho mi propio editor me lo dijo: “tienes los tres inconvenientes para publicar: joven, desconocido y español. Si fueses igual de joven, igual de desconocido pero te llamaras John Smith y vivieras en Brooklyn, automáticamente venderías más. Es más guay. Pero no eres de Brooklyn, eres de Bilbao.”.

 ¿Les enseñaste tu primer manuscrito a Libros del Silencio?

Sí, y lo publicarán el año que viene. No tiene nada que ver con “Una comedia canalla”. El siguiente es muy distinto. Podría decirse que no tiene ni puta gracia respecto al cachondeo de colegas que desprende “Una comedia canalla”.

 ¿Te has planteado hacer una segunda parte de “Una comedia canalla”?

Sí, pero se publicaría después de la novela seria que he comentado. Tengo muy buenas ideas para esa segunda parte. Le pregunté a mi editor qué opinaba, y me dijo que si lo publicábamos ahora, quizá me podría encasillar como autor de comedias canallas. También por eso creo que me darán de palos con la segunda obra, porque no tiene nada que ver. Y la gente, en general, espera que si haces una cosa, hagas esa misma cosa siempre.

La novela está dedicada “a algunos amigos, para que lean, al menos, un libro”. ¿A qué se debe esto?

Soy filólogo y he trabajado como editor, pero he vivido en bares, rodeado de alegres borrachos y fumadores de porros. Muchos amigos míos no habían leído un libro desde BUP, porque muchos de los libros que tocaron fueron tan pesados que se cerraron a la idea de leer. Entonces, en los bares, mientras ellos bebían, fumaban y jugaban al billar, yo estaba en una mesa haciendo lo mismo, pero leyendo. Ellos me miraban y me decían que si leía por algo del trabajo, si me obligaban. Yo les amenazaba con que algún día escribiría un libro que ellos leerían. Escribí este libro pensando en la gente que no lee nunca y quise utilizar un lenguaje que entretuviera a la gente que no lectora, pero a la vez una historia lo suficientemente trabajada para que un lector un poco más leído se enganchara.

 ¿Hay algo de realidad en el libro?

La mitad de los personajes, o incluso el 80% de ellos, están inspirando en gente real. Eso ha hecho que me haya ganado alguna bronca y algunos abrazos. Pero eso está bien porque significa que se lo han leído.

 El libro puede impactar mucho si no sabes que se espera de él. ¿Sabías que había gente que dejaría de leer al ver el estilo?

El libro tiene dos filtros, por llamarlos de alguna forma. Uno es el comienzo del libro, cuando aparece repetida varias veces la palabra polla. Hay un tipo de lector que ahí ya cierra el libro, siendo que tres líneas más adelante pongo chorra. Luego está el segundo. Aparece un taxista con un hobby muy macabro. Está contado de manera “graciosa”, a pesar de que no la tiene por ninguna parte. Pero tiene sentido incluir a este sádico personaje. Si el lector supera esos dos filtros, puede enfrentarse a cualquier barbaridad que le pongas por delante, y se adapta a la idea de “vamos a reírnos de todo, aunque no sea lo correcto”.

 La trama está muy bien trabajada y hay un número considerable de personajes. ¿Te perdiste en algún momento?

Cuando empecé el libro tenía una idea aproximada: tres colegas, plantar un montón de marihuana y meterse en un follón. Con esto empecé el libro, nada más. La mitad de personajes que hay me los fui encontrando durante la redacción. Iba escribiendo y de repente “chas, idea”. Lo apuntaba en un post-it y lo ponía en la pared del despacho. Así acabé empapelándola. Hubo momentos en los que veía que estaba en un callejón sin salida. Para organizar la escena final, que es un disparate mayúsculo en un campo de fútbol, tuve que hacerme dibujos. Eran muchos personajes, con muchas tramas, en un mismo sitio. Los colgaba junto a los post-its. Mi despacho era el descojone del desastre.

 ¿Has pensado adaptar “Una novela canalla” al cine?

¡Estamos haciendo el guión! Max Lemcke, el director de “5 metros cuadrados” me contactó por twitter diciéndome que se estaba leyendo mi libro y que estaría interesado en que fuese su próxima película. ¡Que tiemble Tarantino!

Leer en [Mone Monkey]

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]