Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Iván Repila: 'La realidad es mucho más bestia que mi libro'" · José Miguel Giráldez (El Correo Gallego) -
  2. 13 de Mayo de 2012
  1. Una comedia canalla, de
  2. Iván Repila

«Estoy encantadísimo. Personas que no habían leído un libro desde Tiempo de silencio o desde Viaje a la Alcarria, vamos, desde el colegio, se acercan a mí y me comentan que están leyendo mi novela, que se ríen muchísimo. Lo que te digo, que estoy encantado.»
· · ·

El escritor se apunta un tanto en el panorama literario con una novela diferente y cáustica, Una comedia canalla (Libros del Silencio).

Entrevisto a Iván Repila telefónicamente, lo cual implica que no puedo ver ni las huellas de una resaca, real o literaria, a la que se refiere varias veces, ni tampoco su rictus irónico, o descreído, aunque con contemplar su fotografía ya tengo bastante. Gonzalo Canedo, su editor, ya me había advertido. Iván Repila está rompiendo con la pana. No me lo dijo así (por eso no lo pongo entre comillas, mayormente), pero me lo dijo. Yo sé cuando el amigo Canedo me está diciendo algo. Y lo que me dijo es que Iván lo petaba, o sea, allá donde iba. No debería usar este lenguaje de desguace, algo adolescente, pero es mucho peor el de Beavis y Butthead. Bueno, es mucho peor/mejor lo de Iván Repila. En fin. A lo que iba.

Una comedia canalla es exactamente una comedia canalla. Podría ser un poco, algo, un tanto por ciento: de comedia y de canalla. Pero no. Lo es al cien por cien. En esto es como en las grasas saturadas. A pesar de ser sábado, Iván está listo como un lince, y ya sé que los linces están protegidos, así que Iván está protegido, etcétera. Iván dice unas cosas muy divertidas, entra a saco, no se corta, se ve enseguida que ha gozado de lo lindo escribiendo esta novela, salvo que sea un actor tremendo y adicto al sábado, que ya sería raro. Esta novela con ese lenguaje de cascotes, con esa brutalidad absoluta que es la brutalidad de la realidad, porque la realidad, esto supongo que ya lo sabrán ustedes, es para echarla de comer aparte. Antes dije lo de Beavis y Butthead, no sé, me vino a la cabeza. Pues por ahí va la cosa. También dijo Juristo, el crítico, que es “una novela delirante, un cruce entre Tarantino y novelas gráficas como Sin City”. Lo dijo en ABC. Bonitas palabras. Y es que estas novelas, al final, son un cruce, quiero decir, no aspiran a pedigrí, a la pureza, tan peligrosa como inútil, sino a la mezcla, a la hermosa pero cruda libertad de los perros callejeros.

Iván Repila se ríe bastante. Se ríe todo el rato, en concreto. Le digo que Gonzalo Canedo está muy contento, porque Canedo es su jefe, en esta novela, vamos, no en general, y eso siempre anima. “Estoy encantadísimo”, afirma eufórico, como un lince. “Yo escribé la novela con mucha ilusión, me fui haciendo amigo de Canedo y ahora le llamo mi supeditor. La gente también está encantada. Personas que no habían leído un libro desde Tiempo de silencio o desde Viaje a la Alcarria, vamos, desde el colegio, se acercan a mí y me comentan que están leyendo mi novela, que se ríen muchísimo. Lo que te digo, que estoy encantado”. Y lo de Repila va en serio, porque la dedicatoria del libro, empecemos por el principio, dice así: “para algunos grandes amigos. Para que lean, al menos, un libro”. O sea, que las intenciones estaban claras. “Hay gente que lleva treinta años sin leer un libro, y claro, ya no quieren estropear la trayectoria. Cuesta mucho que lo hagan”, dice, tan cáustico como sincero.

No es que Una comedia canalla sea una novela para todos los públicos, pero con buena voluntad, el lenguaje se lleva bien. Peor sería que estuviera mal escrita. “Mi abuela, que es una gran mujer”, me dice “se la está leyendo. Me afeó un poco el lenguaje. Me dijo que era un poco mal hablado. Pero le expliqué que la cosa va de pequeños gánsteres, de gentucilla y tal, y claro, el lenguaje es el que es”, razona sin paliativos. “Es un libro canalla, desde luego. Pero a los adolescentes más maduritos les puede venir muy bien, acostumbrados en el colegio a leer el Siglo de Oro y tal, este libro sería un éxito en los programas de bachillerato, me sentiría muy orgulloso de que lo pusieran, desde luego”, dice, sin dejar de reír. Y remata. “Se puede hacer buena literatura con temas más cercanos a los adolescentes, eso es seguro”. Lo cierto es que Una comedia canalla tiene sus toques gore, su lado delirante, sus acciones violentas, pero todo va en el tupperware del humor, como podría ir el almuerzo, pongamos. Todo se narra desde el desquicie y el movidón contracultural y el malevaje callejero. “En algún momento me dijeron que era un libro muy bestia. Pero sucede que la realidad es mucho más bestia. Hay ejemplos cada día, no hay más que ver los informativos”.

La primera obra de Iván Repila no va a dejar indiferente a muchos. Ya está pasando. Se trata de un paso importante por lo que se refiere a la renovación literaria, o, al menos, se trata de una mirada fresca, desmitificadora, que usa el lenguaje sin filtro, que se complace en un léxico sin colorantes, en palabras a veces de escombrera. “La gente dice cada década que hay que renovar la novela, porque está muerta. Yo creo que la literatura ha de cambiar, pero no hay muerte de la novela. Qué va a haber. Todo se va renovando, todo cambia”. De pronto me doy cuenta de que esta novela, como la de Eduardo Mendoza, es sobre la bolsa (o las bolsas) y la vida. De Una comedia ligera a Una comedia canalla. Está claro. Hay mucho en Repila de ese mundo absurdo, hilarante, de Mendoza. Como hay mucho del humor de El Jueves. “Y sí, cositas sueltas de Tarantino”, admite a regañadientes. Ambos concluimos con una afirmación contundente y coral: en este libro todo es apoteósico. Desde un garito que se llama Trending Tropic, así, con erre, hasta la página 125 que, en plan Cela, se dan 129 sinónimos de la palabra porro. En fin, qué les voy a contar. Pues eso. Que pasen y lean.

Descargar archivo en (.pdf)

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]