Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "'Poesía de amor y enfermedad', Lois Pereiro" · Mrs Dalloway (MeLibro) -
  2. 17 de Abril de 2012
  1. Poesía última de amor y enfermedad, de
  2. Lois Pereiro

Profundizar en los versos de Lois Pereiro ha sido una de esas experiencias desgarradoras, porque Pereiro viaja a lo más profundo del ser humano y eso duele. Cuesta pensar que esta voz, que se movía por el espacio abierto de quien prefiere el verso exacto, no se hubiese escuchado antes con más rotundidad. Libros del Silencio ha realizado una maravillosa edición de su segundo y último poemario.
· · ·

Reconozco que, aunque sí que conocía la figura del poeta gallego Lois Pereiro, no había profundizado en sus versos de forma continuada. Y ha sido una de esas experiencias desgarradoras, en el mal y buen sentido de la palabra; empecemos por lo malo que no es tal, porque en este caso hablo de un mal que se agarra en lo más profundo porque viaja a lo más profundo del ser humano y eso duele. Mal porque Pereiro en estos poemas, en este libro, escrito poco antes de fallecer, nos inunda con una pasión tan habitable en el dolor de los poetas románticos que cuesta pensar que esta voz no se hubiese escuchado antes con más rotundidad: “Ya no siento aquel dolor inmóvil / que habitaba mis noches, / despertando a una de las horas más oscuras / siendo consciente de que el día siguiente / no me traería nada muy distinto / del fracaso que me iba derritiendo / con el fuego del infierno en el que vivía.” Poemas de amor y enfermedad, poemas que en el buen sentido de la palabra, se instalan como balas en la recámara, y son fogonazos de luz intermitentes que nos permiten llegar hasta la propia mano del poeta, aquella que nos regala, como testamento vital, estos versos que si de un lado arropan ese canto desgarrado que no era otro que el del final que se avecinaba; de otro, nos permite profundizar en una ansia vital infinita para componer unos versos que él bien sabía que eran los últimos. “Sobrevolabas un día mi espacio aéreo / rozándome con las plumas levemente / y desaparecías con un rumor menguante / como la visión de un sueño / fracasado.”

Tenerlo al lado para espantar el frío. Esta frase no es mía, ni del poeta. Esta frase es de Manuel Rivas, el escritor conocía bien a Lois, y creo que esa frase define de forma acertada parte de lo que encontraremos al sumergirnos en el libro. Escribió para alejar ese frío que sabía llegaría. Y sabía, que así lo alejaría del lector. Su escritura es contenida, en ningún momento desborda por acercarse a la muerte, al contrario, se muestra cercano a esa certeza aunque prefiere adentrarse en las breves secuencias que habían llenado su existencia.

Libros del Silencio, ha realizado una maravillosa edición de su segundo y último poemario, con prólogo de Pere Gimferrer. Resulta curioso que sus obras apenas pasaran o al menos, su voz, durante sus años de escritura, no pasaran las fronteras gallegas, aunque las ediciones que se realizaron de sus obras previamente, antes de ser editadas por Libros del Silencio, se agotaron, en seguida pasaron a ser concebidas como obras de coleccionista.

Pereiro nació en Monforte en los años cincuenta, y desde jovencito fue nutriéndose de aspectos culturales como el cine, la literatura o la música en vertientes muy concretas. De hecho, ese bagaje cultural se observa en su obra, marca, en muchas ocasiones la cadencia de sus versos y supone el punto de partida del poema por asimilación del tema o porque le provoca un flash al poeta que no puede dejar escapar. Referentes claros al cine o la literatura y poesía europea: por su obra desfilan referentes como Celan, Joyce, Rilke….

No voy a obviar, no por más importante, que su prematura muerte se debió a las drogas, la colza y el sida se lo llevaron. Pero eso, él, ya lo sabía. Y se observa en su poesía, en esos trazos que cierra y moldea con una precisión angustiosa. El lenguaje en él es vida y se nota. No sólo en el uso que hace de él, sino en la paciencia del escultor que observa el resultado al tiempo que sigue modelando. Un lenguaje desprovisto del aderezo de un verbo o un sustantivo innecesario. Su voz se movía por el espacio abierto de quien prefiere el verso exacto.

“E intento retrasar el error definitivo / en un lento naufragio / ya vivido / porque esta fatigada ruina enamorada / se prepara para sufrir otros distintos / asumiendo la caída ya pactada / precipitándose en esos inofensivos errores deseados / obviando el remolino que me lleva / en las espirales de la nada.”

Y es en esa espiral en la cual debemos dejarnos llevar y guiar, por los versos de Lois, por sus ganas  de abandonar ese trapecio en el que se había instalado. Un trapecio desde el cual observaba la realidad sin el menor intento de cambiarla, sólo transformarla.

Leer en [MeLibro]

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]