Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Olor a Quevedo" · Iñaki Ezquerra (El Correo Español) -
  2. 10 de Abril de 2010
  1. Poesía inédita, de
  2. Francisco de Quevedo

La verdad es que el olor en la poesía existe y da como impresión que sea capaz de atravesar los siglos. Da como vergüenza contrastar la arrogancia que muestran al hablar de «su obra» los cantantes de la SGAE con la modestia de alguien que era capaz de plasmar su alma hablando de la mierda y que no tenía las menores ínfulas de inmortalidad, hasta el punto de que se da por perdido el 80% de sus versos. La verdad que es a mí también me huelen a Quevedo.
. . .

La expresión es de Pablo Jauralde Pou, catedrático de Literatura española del Siglo de Oro y prologuista de 'Poesía inédita', un volumen recién publicado por la editorial Libros del Silencio y elaborado por la filóloga María Hernández, en el cual aparecen poemas hasta ahora desconocidos que ella no duda en atribuir al célebre poeta. Jauralde se muestra más cauto pero asegura que ciertamente «huelen a Quevedo» y la expresión resulta muy oportuna dado el tema escatológico que inspira algunas de las composiciones (o descomposiciones) que se recogen en el libro: «Piojos cría el cabello más dorado,/ legañas hace el ojo más vistoso,/ en la nariz del rostro más hermoso/el asqueroso moco está enredado». Este delicado cuarteto pertenece a un soneto que lleva el título 'Descripción de la hermosura' y cuyo desenlance no podía ser otro que el de una directa alusión a las nalgas adonde llega «la mano más blanca».

Pero vayamos al asunto del olor, que es una categoría nueva en la investigación filológica y que homologa a ésta con las valoraciones físicas que se pueden establecer en el estudio de los óleos. La verdad es que el olor en la poesía existe y da como impresión que sea capaz de atravesar los siglos. Da como vergüenza contrastar la arrogancia que muestran al hablar de «su obra» los cantantes de la SGAE con la modestia de alguien que era capaz de plasmar su alma hablando de la mierda y que no tenía las menores ínfulas de inmortalidad, hasta el punto de que se da por perdido el 80% de sus versos.

La verdad que es a mí también me huelen a Quevedo, al autor de aquel inolvidable 'Epitafio a un bujarrón' tan políticamente incorrecto: «Pero si honrar pretende su memoria,/ di que goce de mierda y no de gloria;/ y pues tanta lisonja se le hace,/ di: 'Requiescat in culo, mas no in pace'».

Leer en [El Correo]

Descargar artículo en (.pdf)

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]