Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Los hippies violentos" · Álvaro Colomer (Cultura|s, La Vanguardia) -
  2. 17 de Noviembre de 2010
  1. Dog Soldiers, de
  2. Robert Stone

Algo incomprensible ocurre con Robert Stone en este país. Algo que tal vez finalice con la iniciativa de Libros del Silencio, que acaba de rescatar una de sus novelas más importantes tanto por su capacidad para mostrar las consecuencias de la guerra de Vietnam sobre la sociedad norteamericana, como para revelar el modo en que algunos de los angelicales integrantes de la cultura underground de aquel entonces mutaron en diablos con dos cabezas, tres jeringuillas y un revólver.
· · · 

La mejor obra del injustamente olvidado Robert Stone, rescatada 

Resulta increíble que una novela como Dog Soldiers nunca antes hubiera sido publicada en España. De hecho, los títulos de Robert Stone que alguna vez estuvieron al alcance del lector –Una galería de espejos (Grijalbo, 1971), Banderas al amanecer (Ultramar, 1989) y La puerta de Damasco (Debate, 2000)– están a fecha de hoy descatalogados y, por si esto fuera poco, ni siquiera hay una biografía en castellano del autor en Wikipedia.

Algo incomprensible ocurre con Robert Stone en este país. Algo que tal vez finalice con la iniciativa de Libros del Silencio, que acaba de rescatar una de sus novelas más importantes tanto por su capacidad para mostrar las consecuencias de la guerra de Vietnam sobre la sociedad norteamericana, como para revelar el modo en que algunos de los angelicales integrantes de la cultura underground de aquel entonces mutaron en diablos con dos cabezas, tres jeringuillas y un revólver.

Dog Soldiers narra la historia de John Converse, un periodista de tercera que, como hiciera el autor en su momento, viaja a Vietnam con la loable intención de escribir artículos en una revista contracultural. Sin embargo, lo único que averigua en dicho conflicto es que nada tiene sentido y que, como ya le anuncia una misionera en las primeras páginas, en ese lugar Satanás es muy poderoso. Tanto que está enriqueciendo al más tonto. Y, claro, Converse no quiere ser menos tonto que los demás. Así que decide traficar con tres kilos de heroína, convenciendo al ex marine Ray Hicks para que transporte el alijo a Estados Unidos y para que se lo entregue a su esposa Marge, quien le pagará los honorarios correspondientes.

DE VUELTA DE VIETNAM

Sin embargo, cuando el compinche llega al país de las barras y estrellas, el mismo país que algún tiempo antes había abandonado dejándolo sumido en un sueño de paz y amor, descubre que su botín es más preciado de lo que esperaba y que un puñado de agentes federales corruptos pretende robárselo. Y es en este punto donde la novela, en principio clasificable dentro del género bélico y comparable a la película El cazador (1978) filmada por Michael Cimino, se transforma en una persecución por carretera que podría recordar, sólo argumentalmente y bajo ningún concepto estilísticamente, a No es país para viejos del americano Cormac McCarthy o a cualquier narconovela de Elmer Mendoza o Don Wislow.

La lectura más inmediata que se ha hecho de Dog Soldiers vendría a decir que Robert Stone quiso demostrar que el conflicto (moral) de Vietnam había conseguido saltar el charco para instalarse en la sociedad norteamericana, haciendo que la degradación experimentada por los soldados también alcanzara a cuantos hippies pretendía mantener sus “reparos morales” intactos. Dicho contagio transformó Estados Unidos en un “infierno moderno”, en palabras de John Banville, y degradó tanto a la Generación Woodstock que al final, cuando ya sólo quedaba un diminuto rayo de luz sobre el escenario, apareció en escena el inefable Charles Manson. Evidentemente, la novela también puede ser leída como un alegato antibelicista semejante a los realizados por los autores Kurt Vonnegut en Matadero 5 o Joseph Heller en Trampa 22 (recuperada recientemente por la editorial RBA), pero siempre con la salvedad de que Stone no enmascara la realidad con la ciencia ficción (Matadero 5) o la sátira (Trampa 22), sino que se enfrenta a las consecuencias de la guerra desde un realismo que algunos han querido calificar –no entiendo muy bien por qué– de “realismo alucinatorio”.

Por último, señalar que en el año 1978 Dog Soldiers fue adaptada al cine bajo la dirección de Karen Reisz y protagonizada por Nick Nolte. Who'll stop the rain en España se estrenó bajo el título de Nieve que quema y, aunque el escritor quedó francamente decepcionado con la versión llevada a la gran pantalla, se puede afirmar que se trata de una buena película que incluso hoy, tantos años después, mantiene al espectador clavado en la butaca. Lástima que algunos personajes fueran distorsionados para, supongo, hacerlos más políticamente correctos.

Descargar artículo en (.pdf)

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]