Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "'El niño que robó el caballo de Atila', de Iván Repila" · Sergio Torrijos (La República Cultural) -
  2. 08 de Mayo de 2013
  1. El niño que robó el caballo de Atila, de
  2. Iván Repila

La apuesta que nos presenta Iván Repila no es algo al uso. […] El ejercicio fabulatorio es de altura, con poco o muy poco es capaz de introducirnos en materia y mostrarnos sentimientos muy variados que tornan, mutan y se entremezclan con otros mucho menos prosaicos. […] Iván Repila será un nombre que se escuche mucho más de lo que ahora sucede, su labor creadora tiene miga y seguramente mejorará, aún más, con cierto tiempo. Me parece narrador sólido y con un mundo personal muy apetecible de conocer.
· · ·

Para hablar con corrección de este libro tenemos que hablar de literatura y de riesgo. La apuesta que nos presenta Iván Repila no es algo al uso, ni es la tradicional novela de personajes ni la acción es la acostumbrada, apenas existen dos protagonistas y la acción que existe es mínima y está dispuesta en dosis muy medidas.

El ejercicio fabulatorio es de altura, con poco o muy poco es capaz de introducirnos en materia y mostrarnos sentimientos muy variados que tornan, mutan y se entremezclan con otros mucho menos prosaicos.

Con un argumento inicial de dos hermanos atrapados en un pozo y muy pocos datos más que prefiero obviar, el autor nos va demostrando, a través de ciertos diálogos y aptitudes el carácter y el previsible comportamiento de ambos hermanos, de los que ni siquiera se dicen sus nombres, sino que se definen por el Grande y el Pequeño. La acción es mínima y tampoco se toma el camino de la descripción detallada y minuciosa sino que se intenta recrear un mundo limitado y al mismo tiempo con sus propias normas y su riqueza, algo muy a destacar. Una alegoría de un micromundo.

Trascender de ese pequeño escenario y elevarlo a otro plano podría ser uno de los propósitos del novelista, aunque eso es muy aventurado asegurarlo. Sin duda presupone que los protagonistas representan valores importantes para nosotros como género.

La imaginación, la aventura mental, la propia dinámica de nuestra mente nos provee de elementos muy apropiados para soportar un reducido o cruel cautiverio y Repila lo demuestra, creando apenas de la nada, sólo con imaginación y con recuerdos segmentados, un pequeño mundo que es algo más atrayente que la realidad.

Esas realidades y esos mundos se nos transmiten a través de diálogos, que aunque se supone dichos por niños nos demuestran la verdad de la mente humana, la clarividencia que en muchas ocasiones tienen las mentes menos secuestradas por la sociedad y sus invisibles cadenas.

También, y es muy a destacar, es que con el pequeño espacio que ocupa la novela, apenas un centenar de páginas, el autor nos muestra algo de la crueldad de que es capaz el ser humano y que probablemente sea el hilo conductor de la narración.

El estilo de Repila es delicado, sutil por momentos y muy acertado, aunque es complicado valorar en el espacio de la novela, bastante corto, pues en otros momentos pasaría por una novela corta o un cuento algo largo. Me complace el atrevimiento de la editora, no es el típico libro que habitualmente encontramos en las estanterías de las librerías, es un ejercicio de voluntad editora y semejante esfuerzo es muy de agradecer en los tiempos que corren.

Iván Repila será un nombre que se escuche mucho más de lo que ahora sucede, su labor creadora tiene miga y seguramente mejorará, aún más, con cierto tiempo. Me parece narrador sólido y con un mundo personal muy apetecible de conocer. Les pido un poco de fe y cuando lean la novela me cuentan.

Leer en [laRepublicaCultural]

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]