Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Adictos a la ficción (Una comedia canalla de Iván Repila)" · Dr. Diable (El Gabinete del Dr. Diable) -
  2. 29 de Abril de 2013
  1. Una comedia canalla, de
  2. Iván Repila

Puede que novelas como la primera de Repila provoquen urticaria en ciertos literatos avinagrados, rancios, muermos de solemnidad. Pero la realidad es que Una comedia canalla es tan jodidamente divertida que en cuanto la pillas no puedes dejar de leer. […] Una especie de The Informers, pero elevado a la enémisa potencia del desmadre. Una literatura que engancha, divertida, rápida, pop, pero bien escrita, bien hilada, pensada de cojones.
· · ·

El otro día me dio una venada en clase. Llevaba en la cartera Una comedia canalla de Repila. Estaba explicando las características de la picaresca a los de 3° de ESO y veía, como siempre, que los chavales se me dormían. Uno de los habituales dijo aquello de "profe, esto es un coñazo". El pan nuestro de cada día. Que si por qué estudiamos esta mierda, que si esto no le importa a nadie, que si la literatura es aburrida. La madre que me parió. "¿Aburrida?", dije yo. "Os vais a cagar, pequeños cabrones". Así que saco mi ejemplar de Repila y les leo la primera página, luego la parte del cuadrante semanal de Tommy y por último algunos pasajes apoteósicos del final, con dos cojones, con dos putos cojones. Para despollarse. Evidentemente, censuré, claro está, las palabras problemáticas, pronunciando sólo la primera sílaba, dejando que los chavales intuyesen el resto: mierda, polla, hostia, etc. Dicho y hecho. Se vino abajo la clase. Se quedaron tan gilipollas que me suplicaron que no parase, que siguiese leyendo, como si se hubiesen quedado pegados delante de la pantalla jugando al nuevo Black Ops. Fliparon en colores. Normal. Me acribillaron a preguntas: que si quién cojones era el autor, que cómo coño se llamaba el libro, si existían más novelas así. Y yo les dije: "Esto es literatura, literatura en estado puro, chavales, un puto desmadre en vena". Y lo vi. Una vez más lo vi. Claro como el agua. Orejudo dice en una entrevista, que circula por la red, que el problema de la literatura hoy día es que tiene grandes competidores y que hasta que tomemos consciencia de esta realidad poco o nada podremos hacer para mejorar la situación. Y es cierto. De una u otra forma, o empezamos a competir con los putos videojuegos y con las jodidas películas, o nos vamos a tomar por culo. Puede que novelas como la primera de Repila provoquen urticaria en ciertos literatos avinagrados, rancios, muermos de solemnidad. Pero la realidad es que Una comedia canalla es tan jodidamente divertida que en cuanto la pillas no puedes dejar de leer. Como un puto videojuego. Como una jodida película. Como un disco de dubstep. Algo nuevo. No tengo ni puta idea de qué cojones es. Como una especie de The Informers, pero elevado a la enémisa potencia del desmadre. Una literatura que engancha, divertida, rápida, pop, pero bien escrita, bien hilada, pensada de cojones, como Pnin de Nabokov, como Zazie en el metro de Queneau, como Lunar Park de Bret Easton Ellis; una literatura que, de descubrirla, convertiría, a nuestros adolescentes, en adictos a la ficción. Porque eso es lo que somos los lectores: locos que se ríen solos delante de libros cuando nadie vigila.

Leer en [El Gabinete del Dr. Diable]

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]