Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

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PASCAL QUIGNARD

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  1. "La resurrección de Julio Camba" · Alejandro García Ingrisano (Tiempo) -
  2. 27 de Agosto de 2010
  1. Haciendo de República y artículos sobre la guerra civil, de
  2. Julio Camba

Cincuenta años después de su muerte Julio Camba sigue siendo ensalzado como periodista modelo gracias a su mirada escéptica sobre la naturaleza humana.
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Si las modas responden a alguna lógica, la moda de Julio Camba es una que vale la pena investigar. Que a un articulista que murió hace casi 50 años se le edite y se le lea debe responder a varias razones que Tiempo se ha propuesto descubrir. Para ello, nada como repasar las últimas novedades editoriales de Camba y hablar con una serie de escritores y periodistas que, a pesar de pertenecer a distintas generaciones, le reivindican como uno de los grandes de su profesión. La pregunta es: ¿Camba podría ser un autor de tendencia?

Mirada escéptica

El primero en responder es Juan Manuel de Prada: niega que Camba haya dejado alguna vez de estar de actualidad. “¿Las razones? Es un escritor con una mirada escéptica sobre la naturaleza humana, con una mayor capacidad de penetrar que los comentaristas al uso, que se quedan en la hojarasca. Esto le hace más legible, y ésa es la sustancia de su escritura, un estilo que no es viejo porque es sarcástico, poco florido y está lleno de inteligencia”. Fernando Sánchez Dragó opina: “¿Relevancia en la España de hoy? Ninguna. A la vista está. Las observaciones de Camba estaban inspiradas por el sentido común, y en la Vandalia (así la llamo yo) de nuestros días todo es dislate. España no cambia nunca, a no ser que lo haga para peor. Suelo decir, parafraseando a José Antonio, que nuestro país es una unidad de destino en lo infernal. No tenemos arreglo. Lo mejor es liquidar el país por desahucio, ruina y derribo”.

Si en algo coinciden todos los entrevistados es en señalar su brillantez como escritor. Gran cronista de viajes (La rana viajera) y admirable gastrónomo (La Casa de Lúculo), Camba es, según Sánchez Dragó, uno de los tres mejores periodistas que ha visto España. Arcadi Espada le sitúa entre los tres mejores escritores españoles. “Su problema es no haber recibido esa valoración. Tener gracia en España es peligroso. Se le dijo chistoso, le encasillaron. Sus únicos pecados fueron tener gracia, ser inteligente y escribir en los periódicos”. Pero si por algo seguimos sus crónicas es porque, junto con las últimas noticias del casino de San Sebastián o un análisis del chucrut, adivinamos certeras descripciones de la forma de ser de los habitantes de distintas regiones, y de aquellos que los gobiernan. De esta forma, ayuda a desentrañar, como han hecho los Delibes, Pla o Chaves Nogales, las particularidades de los españoles y “la confrontación de lo español frente a lo foráneo”, dice De Prada, y continúa: “Fue un gran cosmopolita, lo que le permitió trazar la radiografía del alma española sin casticismo y sin veneración hacia lo foráneo”.

Nacido en Villanueva de Arosa, emigró con 13 años a Buenos Aires, donde se asoció con círculos anarquistas. Tanto es así que en 1906 fue llamado a declarar por el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII, en el que murieron casi 30 personas. Camba negó su relación con Morral. Empezaba en él una etapa de escepticismo hacia cualquier idea revolucionaria, que desembocaría en una hostilidad feroz. Hacia el Estado, en cambio, su inquina inicial se moderó hacia un hiriente escepticismo. Otra cosa es su opinión de la casta política, por quien jamás mostrará respeto alguno. Mario Noya, editor de La Ilustración Liberal, dice que ya están en la obra de Camba “el arribismo, el fanatismo, la mediocridad de los políticos y sus mariachis, los debates parlamentarios sórdidos, banales, friquis o perfectamente estúpidos”.

No hace falta preguntarnos qué escribiría Camba sobre Gürtel, el Ministerio de Igualdad o el Estatuto de Cataluña. El baño de 60.000 pesetas que se mandó construir Azaña, y frases como “Comprenderán ustedes que la República española no iba a ponerse del lado de los maridos” (sobre la ley del divorcio) o “Cambiando artículos del Estatuto catalán por puntos del programa socialista (...) se fue haciendo esta Constitución tan nueva” son, para muchos, perfectamente aplicables a la política de hoy en día.

La tercera España

Arcadi Espada recuerda que Camba “no formó parte del fascismo ni del comunismo, representaba esa tercera España que hoy revive por cansancio frente a la socialdemocracia y la derecha”. Cansancio al que ya se refiere el gallego repetidas veces: “Al votar la República, el pueblo no lo hizo precisamente por entusiasmo republicano. Aquel voto, más que un voto en pro, fue un voto en contra; pero no sólo en contra del rey (...), sino en contra de todo un sistema”.

Ahonda en esta idea Juan Manuel de Prada: “[Camba] fue un diagnosticador atinadísimo de la República. Su des- encanto irónico es una de las visiones más lúcidas de esta época”. Denuncia el amiguismo, la violencia y la corrupción imperantes en el Madrid republicano, y sobre todo el movimiento huelguístico del PSOE y UGT en octubre de 1934, todo lo cual se tradujo en apoyo al nuevo golpe del bando nacional. Queda manifiesta su decepción con el experimento republicano: “Y lo peor es que antes (...) había siempre una solución (...), la República; pero ahora que tenemos la República, ahora ya no tenemos solución”. Consiguió escapar a Sevilla y tras la guerra, en la que ejerció de corresponsal del Abc, volvió a Madrid y se instaló en el hotel Palace (habitación 383). Sobre todo en esta época se volvería más huraño y abandonaría los libros monotemáticos y de viajes para abrazar textos heterodoxos, aunque manteniendo ese espíritu epicúreo y ese tono sarcástico que le caracterizan: “En casi todo el interior de Castilla al pescado se le llama fresco, pero no al pescado fresco, sino al pescado podrido”.

Sentencia Mario Noya, otro gallego: “Quien se engolfa en el dichejo ese de que no hay nada más caduco que el periódico de ayer es que, o no da más de sí, pobriño, o no ha leído a nuestro hombre... o es político”. Ciertamente, si en el periódico de ayer escribió Julio Camba, o algún otro autor que han mencionado los entrevistados -los mencionados Josep Pla y Manuel Chaves Nogales hacen insistentes apariciones- éste contendrá una evaluación irreverente de los males que aquejan hoy a España y, por desgracia, de los que le afligirán dentro de casi 50 años.

Novedades editoriales de Julio Camba

*Aventuras de una peseta

Alhena Media

*La ciudad automática

Alhena Media

*Maneras de ser español

Luca de Tena

*La rana viajera

Alhena Media

*Un año en otro mundo

Rey Lear

*Haciendo de República y artículos sobre la guerra Civil

Libros del Silencio

*La casa de Lúculo

Reino de Cordelia

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