Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.

Aquel que escribe calla.

Aquel que lee no rompe el silencio.

PASCAL QUIGNARD

Si quieres recibir información sobre nuestros títulos, suscríbete a nuestro boletín aquí.

  1. "Los libros, ¡al rescate!" · Eric Gras (Mediterráneo) -
  2. 21 de Abril de 2013
  1. El niño que robó el caballo de Atila, de
  2. Iván Repila

El niño que robó el caballo de Atila […] es una de las lecturas más enigmáticas de la temporada. […] Un relato que hipnotiza.
· · ·  

Resulta curioso comprobar cómo la vida nos depara sorpresas. No todo son penas y lloriqueos, algo que se agradece. Los encuentros y reencuentros, las amistades, al fin y al cabo, son parte fundamental de esa esperanza. Los recuerdos, las ocurrencias y confidencias, la intimidad de un momento, la ilusión… Todo forma parte de ese juego, sencillo en apariencia, que es vivir el día a día.

De  Cancún a Barcelona, pasando por Madrid y Murcia. ¿Quién sabe qué nos deparará el futuro? Si lo supiéramos, creo que sería todo demasiado aburrido. Sin cierta pizca de incerteza, no existirían los momentos de plena alegría. Un mínimo detalle, una palabra escrita, un susurro, un hasta luego y un amanecer. Hasta lo más insignificante puede llenar un vacío de enormes dimensiones.

Algunos de esos encuentros y reencuentros se producen a través de la literatura. Yo puedo decir con orgullo que tengo por fieles compañeros de fatigas a Martin Amis, Philip Roth, Enrique Vila-Matas, Edward Bunker, Charles Bukowski, Miguel de Cervantes, Juan Villoro, Martín Caparrós, Sergio Pitol, Julio Cortázar, Samuel Beckett, William Faulkner, Norman Mailer… Peculiares amistades con las que mi tiempo viene y va, con las que dejo volar la imaginación hasta el último rincón del universo, con las que me emociono y sonrío, una y otra vez. Es lo que tiene ser un enamorado de la literatura.

AMIGOS FIELES

Leer para abstraerse. Leer para satisfacer la curiosidad. Leer para viajar en el tiempo. Leer para no perder el juicio. Leer para reír, llorar, odiar, amar… sentir, en definitiva. Es un tópico, ya lo sé, pero realmente no hay mejores compañeros en el devenir de la vida que el arte, la música y la literatura. Y por tal motivo, cuando cada año se celebra Sant Jordi, el Día Internacional del Libro, no puedo evitar caer en la tentación de reflexionar sobre la importancia de la literatura y sus autores.

A pesar de ser un bibliófilo empedernido, que siempre que puede acude a una librería en busca de una nueva joya con la que saciar mis inquietudes intelectuales, reconozco la tamaña empresa que resulta comprar libros cada semana. Por esa razón, efemérides como la de Sant Jordi sirven para «pecar», al menos, una vez al año —aunque quisiera creer, amigos lectores, que se dejan seducir más asiduamente—.

Las editoriales saben de la popularidad que el día 23 de abril entraña en el corazón de los lectores. Por esa misma razón, sus respectivos departamentos de publicidad y márketing activan, a veces con un mes de antelación, una llamativa campaña para anunciar sus novedades. ¡Pobres aquellos que, como yo, son débiles ante la tentación!

RECOMENDACIONES

Como suele ser habitual, nos hemos permitido el lujo de realizar un listado con algunas de las lecturas que creemos resultan interesantes para el público. En esta lista, lo reconocemos, leerán algunos nombres que pueden resultarles ajenos. Pero no teman. Si están en ella es porque siempre apostamos por la calidad literaria y no por esos fenómenos best-seller que suelen publicitarse hasta en la sopa. Con esto no queremos menospreciar a los superventas, ni mucho menos; lo único es que preferimos no dar «gato por liebre» ni «vender humo». Tenemos la férrea convicción de que las lecturas que proponemos ayudan a minimizar los datos del actual «aborregamiento social» en el que nos encontramos inmersos.

Para empezar, creemos que El niño que robó el caballo de Atila (Libros del Silencio), de Iván Repila, es una de las lecturas más enigmáticas de la temporada. Esa historia de dos hermanos que caen, no sabemos muy bien cómo, en un pozo y deben sobrevivir. Un relato que hipnotiza.

Yuri Herrera es el autor de La transmigración de los cuerpos (Periférica). La novela, tercera del escritor mexicano —uno de los más importantes en la actualidad—, goza de un lenguaje poderoso para relatar una historia donde la tragedia y la redención, la familia, el sexo y la muerte son protagonistas indiscutibles.

Los que sueñan el sueño dorado (Mondadori) de Joan Didion, debería ser una de esas lecturas de cabecera. Esta es un antología de artículos y ensayos de la periodista y escritora norteamericana, la «dama de anteojos negros», una observadora de otro planeta. Precisamente, de otro planeta podríamos definir también la imaginación de Percival Everett, quien firma la obra No Soy Sidney Poitier (Blackie Books). Obra de un humor sutil, Everett reflexiona sobre la identidad y la necesidad —impuesta por la propia sociedad— de catalogarnos y definirnos, de controlarnos de algún modo.

No podía faltar en esta lista Rafael Chirbes con En la orilla (Anagrama), lúcido retrato de esa España en crisis, polémica, corrupta. Impedimenta, una de las editoriales que miman hasta el más mínimo detalle cada una de sus «criaturas», resulto el Pequeño diccionario de cinema para mitómanos amateur, que firman Miguel Cane y Ana Bustelo y en donde describen un altar en el que brillan esas figuras míticas que iluminaron la gran pantalla y han sido eclipsadas por el paso del tiempo y por otros dolos.

Nuevamente, acudimos a México para leer lo último de un escritor que nunca nos deja indiferentes, Mario Bellatín. En Gallinas de madera podemos leer dos textos, o reflexiones, sobre dos autores fascinantes del siglo xx como fueron Bohumil Hrabal y Alain Robbe-Grillet. Otro escritor, poeta y filósofo genial, aunque del siglo xix, fue Henry D. Thoreau, del que tenemos oportunidad de leer ahora parte de su diario personal gracias a Capitán Swing Libros.

Finalmente, por su potencia verbal, su retrato del nuevo periodismo, su análisis del minuto uno del «Boom» latinoamericano y por su homenaje al recuerdo, destacamos El cantante de góspel (Acuarela & A. Machado), de Harry Crews, La banda que escribía torcido (Libros del KO), de Marc Weingarten, Los nuestros (Alfaguara), de Luis Harss, y Un jardín abandonado por los pájaros (El Aleph), de Marcos Ordóñez. Y todavía quedan lecturas por descubrir y saborear. ¡Que viva Sant Jordi!

Descargar archivo en (.pdf)

Envía a un amigo


Aviso Legal

Libros del silencio

Castillejos 352, Bajo - 08025 Barcelona Tel: +34 | 934766919 - Fax: +34 | 934591026 - [email protected]